Mi ciudad europea

Siempre he creido que me costaría mucho vivir fuera de Madrid, sin embargo y últimamente tengo un abanico de ciudades en las que me gustaría pasar más de unos meses, quizás no toda la vida porque como yo siempre digo: “Madrid me mata”.

Hace unos años estuve viviendo durante unos meses en Aquisgrán (intentaré hacer un post sobre ella porque lo merece), y muy cerca de ella queda Maastritch. Maastricth es una ciudad holandesa y a todos os sonará por su tratado, pero esto no es una guía turística ni yo pretendo que lo sea. Lo que si os contaré es el encanto que tiene.

La primera vez que fui tenía 12 años, mi padre estaba viviendo unos meses en Breda y mi madre, mi hermana y yo fuimos a verle aprovechando una semana santa larga. Mi hermana y yo siempre odiabamos los viajes familiares porque mi madre nos despertaba a las 7 de la mañana para ver museos y monumentos, y no parabamos hasta que se hiciera de noche. “Poneos ahí que os hago una foto”, “ahora allí” ,”esperad que me gusta esa puerta”, y todo ello con una cámara reflex manual; expón la luz, encuadra y sonrie. Quién me iba a decir que algún día yo sería peor. No obstante, recuerdo ese viaje con mucho cariño y siempre he sabido que volvería a esos maravillosos lugares. Holanda en sí, es una atracción turística para toda la familia.

La segunda vez que fui a Maastritch fue en ese mismo viaje. Sí, habéis leido bien. Mi madre veló uno de los carretes y nos hizo volver (más tipo visita express) intentado hacer memoria de donde nos habíamos hecho las fotos. Por eso de Maastritch, me acuerdo perfectamente.

Cuando volví hace unos años, realmente me impresionó y por eso, desde entonces he repetido en numerosas ocasiones. Si llegas desde la estación de trenes o autobuses tendrás que cruzar el puente de San Servacio que te adentra en la ciudad cruzando el río Mosa, una primera mirada fantástica de Maastritch.

La ciudad es una ciudad pequeña, toda adoquinada en gris oscuro con hierbas que crecen entre grieta y grieta. En el centro encontrarás muchas tiendas y bares llenos de gente en terrazas independientemente del clima que haga. Pero según te alejas un poco del centro en los siguientes anillos de calles, puedes disfrutar de un paseo casi solitario junto a la muralla, la universidad, la fortaleza o sus parques. Esa es la ciudad que me gusta. La ciudad nublada, encapotada de la cual solo el verde consigue escapar. Cualquier detalle de color destaca en esta ciudad como pidiendo ser protagista de cualquier foto.

Para los amantes de la moda, Maastritch es la ciudad perfecta. Sus calles alojan desde grandes comercios hasta pequeñas boutiques o tiendas de diseño. Sin duda, ésta además de ser la ciudad más antigua de Holanda, es también la más glamurosa.

Si alguna vez pasais por allí, no podéis iros sin tomar un vino o cerveza de temporada en el bar vogelstruys, en la plaza principal Vrijtho. Depende de la hora, disfrutaréis tranquilamente de su música ( no os asombréis si escucháis a Sabina u otros artistas hispano/latinos), o del ambiente tan divertido que pueden tener sus camareros y el resto de holandeses. Cuando has vivido un tiempo en Alemania y das un paso a Holanda, agradeces esos 5 minutos de escapada que te acercan a personas que por sus venas corre una sangre muy parecida a la española.

Solo me queda decir que si la escapada podéis hacerla en carnavales, vuestro viaje será de 10 y que muy cerca os queda Colonia, conocida por su carnaval.